

1. “The End Of The World Is Bigger Than Love” | Jens Lekman
2. “Die Young” | The Sweet Serenades
3. “Watch the Glow” | Museum of Bellas Artes
4. “Are We Lovers Or Are We Friends?” | Acid House Kings
5. “If you got somebody waiting” | Joel Alme
6. “Skyll på mig” | de Montevert
7. “Let Go” | jj
8. “Kärlek slutar alltid med bråk” | Ludwig Bell
9. “Klass 6b” | Rena Rama
10. “What if” | Palpitation
Bonus. Una de las dos canciones que Brotherhood of Broken Hearts ha grabado en los últimos cuatro años - “Aeroboy”
1. “Mercy Mercy, To My Melancholic Life Journey” | The Marshmallow Kisses
2. “Paper Thin” | Betty And The Werewolves
3. “Rendez-vous” | Yuki
4. “Def & Def” | Vanilla Beans
5. “Say No To Love” | The Pains of Being Pure At Heart
6. “Chinatown” | Wild Nothing
7. “Let Go” | jj
8. “Love In June” | Brideshead
9. “Dreaming” | Seapony
10. “Lucky Me” | Mocca
1. “Forma, sentido y realidad” | Klaus&Kinski
2. “Dinero” | Los Punsetes
3. “Paraísos artificiales” | Dorian
4. “1987” | Nadadora (vivo)
5. “Una corona de estrellas” | Los Planetas
6. “Te espío y te archivo” | Bla
7. “Lolita, ángel y aprendiz” | Alive
8. “El gran salto” | Los Ginkas
9. “¿Por qué?” | NitoNiko
10. “Odio” | Las Lavalamps
En esta lista el orden es aleatorio, no jerárquico. Es porque me iba acordando en ese orden:
1. “Ley y moral” | Klaus&Kinski
2. “Mercy Mercy, To My Melancholic Life Journey” | The Marshmallow Kisses
3. “All that remains” | Hari and Aino
4. “Klass6b” | Rena Rama
5. “Te mereces una corona de estrellas | Los Planetas
6. “Yo soy como Portugal” | Bla
7. “Tus amigos” | Los Punsetes
8. “Dreaming” | Le Sport
9. “For Ex-Lovers Only” | Black Tambourine
10. “If you got somebody waiting” | Joel Alme
Así lo afirma el profesor Richard Boyatzis, catedrático de conducta de las organizaciones y autoridad mundial en liderazgo. Y lo son porque generan espacios de trabajo dominados por la desconfianza y el miedo. Cosa que, además de ser emocionalmente muy dura, anula toda iniciativa y toda creatividad. Como afirma Chris Lowney, los jefes autoritarios, “en lugar de liderar, se limitan a presidir lugares de trabajo darwinianos, en los cuales el individuo o nada o se ahoga”.
Los líderes autoritarios constituyen una seria amenaza para la estabilidad emocional de todos los que tienen a su alrededor, ya que, como líderes de un grupo humano, son las personas que mayor influencia ejercen en las emociones de los demás. Pero crear imperios del miedo no sólo es perjudicial para las personas que trabajan bajo el mando del líder que los crea, sino que supone un gran riesgo para el futuro de las empresas. Porque las personas angustiadas no rinden y, lejos de dar lo mejor de sí, se limitan a subsistir los mejor que pueden. Además, las personas lideradas por un jefe autoritario acaban contribuyendo a que el ambiente se degrade, pues bajo su presión acaban teniendo una gran dificultad en interpretar y gestionar adecuadamente las emociones de los demás. Sergio Cardona, en su libro Neuromanagement, lo sintetiza así: “El miedo paraliza el cerebro y es una buena fuente de mentiras y del hundimiento de las organizaciones”.
En estos tiempos donde la innovación y la creatividad son tan relevantes que incluso se les dedica un ministerio, es necesario profundizar en la auténtica motivación que lleva a una persona determinada a crear, a inventar, a innovar, a pensar en cómo hacer las cosas de un modo distinto y mejor.
Es muy difícil, casi imposible, que una persona innove en cualquier campo si no está motivada para ello. Lo que muchas organizaciones públicas y privadas hacen entonces es ofrecer incentivos y recompensas para quienes produzcan buenas ideas. Sin embargo, las ideas y las innovaciones resultantes suelen ser pocas y pobres. ¿Por qué? ¿Acaso los incentivos económicos no importan a la gente?
Si no comprendemos los mecanismos que desatan que una persona dedique tiempo a pensar de modo creativo o innovador estaremos constantemente dando palos de ciego.
Motivación intrínseca. Teresa Amabile le dedicó muchos años a estudiar la creatividad, y en particular la motivación que la origina. Sus conclusiones son capitales. Si queremos que nuestro país, nuestras organizaciones y nuestras empresas sean innovadoras no podemos ignorar los hallazgos de Amabile. Lo mismo si queremos que nuestros hijos tengan un futuro profesional lo más pleno posible.
La conclusión principal de Teresa Amabile, refrendada por Howard Gardner en su magnífico ensayo Mentes creativas (editorial Paidós), es que, más allá del premio o recompensa (motivación extrínseca), está la motivación intrínseca. La motivación intrínseca es aquella que surge del placer que proporciona trabajar en un campo profesional o área de actividad que nos gusta. Tan sencillo y difícil a la vez.
Amabile demostró que una persona aporta soluciones más creativas cuando realiza su tarea por puro placer. Si la afectividad por lo que hacemos no existe, los incentivos para que seamos creativos o innovadores no tienen efecto alguno en los resultados de nuestro trabajo. Los incentivos tienen una función puramente hidráulica. Es decir, potenciarán el interés de una persona ya volcada en innovar por su propio interés. En resumen, la condición sine qua non de la creatividad es el placer y la afección por lo que hacemos. Demasiado a menudo exigimos innovar cuando no nos hemos asegurado previamente de tener a las personas apropiadas en los lugares apropiados.
Otra de las interesantes conclusiones, de consecuencias inmediatas para la educación de nuestros hijos y para la necesaria creatividad que debe acompañar a las relaciones humanas, es que la ausencia de evaluación proporciona libertad, la cual es esencial para crear o inventar. Cuando una persona no se siente evaluada, piensa más libremente. Esta conclusión es tachada de peligrosa por muchos educadores o directivos; por quienes dirigen a personas, en definitiva. ¿Cómo vamos a dirigir a las personas si no son evaluadas?
Maticemos. En primer lugar, no siempre es necesario evaluar. Hay parcelas de nuestro trabajo donde la ausencia de evaluación no supone un riesgo ni una fuente de ineficiencia. En segundo lugar, estamos demasiado acostumbrados a las evaluaciones basadas en rentabilidad económica o resultados académicos. Existen otros tipos de evaluación, de índole cualitativa, cuya efectividad es mucho mayor cuando se trata de potenciar la innovación y creatividad de las personas intrínsecamente implicadas. Por ejemplo, hay empresas que evalúan a sus equipos en función de cuánto dinero darían las ideas que proponen…, independientemente de si éstas son o no son plausibles. Se preguntan: ¿si esto funcionase, aportaría valor? Si la respuesta es afirmativa, la evaluación es positiva.
¿Tiene sentido premiar lo que no podemos implementar? ¿No se fomenta así el absurdo y la extravagancia? No, si se hace bien. Estas organizaciones innovadoras tienen comprobado que si premian las ideas con potencial, tarde o temprano aparecerá alguna que puedan llevar a la práctica. En cambio, si sólo premian ideas factibles, las personas en busca de incentivos seguros sólo aportarán ideas marginales, de muy pequeño valor añadido.
En resumen, que no todo debe ser evaluado y que es necesario revisar los parámetros con los que evaluamos a los alumnos en las escuelas, a los trabajadores en las organizaciones y a las personas en nuestra sociedad.
Retener el talento. Otra de las conclusiones sobre la motivación intrínseca es que actúa como un formidable mecanismo de retención de talento. Quien trabaje en una organización que le permita disfrutar con lo que hace no abandonará su puesto para cobrar un 10% más (asumiendo que su salario es ya suficiente). ¿Por qué? Pues porque la creatividad es imprescindible para la autorrealización personal. Todos hemos vivido momentos durante nuestra vida donde hemos estado sumidos en una actividad a la que hemos dedicado toda la atención y nos ha tenido completamente absorbidos. El tiempo pasa rápido. Podemos estar varias horas sin comer. Nada parece más importante que aquello que tenemos entre manos. El cansancio nos hace mella en nosotros, y quienes nos rodean se maravillan de nuestra capacidad de entrega.
Fernando Trías de Bes: “La motivación sí importa”. El País Semanal pp. 28-29
Domingo 6 de julio de 2008
1. “Love In July” | Sally Shapiro
2. “Commercial song” | Urbangarde
3. “Lust For Life” | Girls
4. “M.A.G.I.C.” | The Sound of Arrows
5. “All or Nothing” | Au Revoir Simone
6. “I’m Throwing My Arms Around Paris” | Morrissey
7. “Everything with you” | The Pains Of Being Pure At Heart
8. “Cosmic Box” | Yuki
9. “My Name Is Yozoh” | Yozoh
10. “Bacharach” | Fitness Forever
1. “Nuevo futuro” | Corazón
2. “9.6” | La Bien Querida
3. “Los enamorados” | Pumuky
4. “Cruzando la calle” | Francisco Nixon
5. “La tormenta de arena” | Dorian
6. “Corazón de selva” | NitoNiko
7. “Los valientes” | McEnroe
8. “La policía del amor incorrecto” | Anntona
9. “Nadie se dará cuenta” | Linda Guilala
10. “Perder pie” | Hans Laguna y la sintaxis
Derrota
Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme
es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo
que creí que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces
más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo
(“Ud. es muy quedado, avíspese despierte”)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada a cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas esas cosas y por otras
cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas
haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme,
barrer todo y crear de mi indolencia, mi flotación,
mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente
me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros
y de mí hasta el día del juicio final.
Extraído de “Obra Entera, poesía y prosa” 2000
http://amediavoz.com/cadenas.htm#DERROTA¿Qué creen, en suma, los liberales? Los liberales sostenemos siete creencias fundamentales extraídas, insisto, de la experiencia, y todas ellas pueden recitarse casi con la cadencia de una oración laica:
Creemos en la libertad y la responsabilidad individuales como valor supremo de la comunidad.
Creemos en la propiedad privada, para que ambas −libertad y responsabilidad− puedan ser realmente ejercidas.
Creemos en la convivencia dentro de un Estado de Derecho regido por una Constitución que salvaguarde los derechos inalienables de la persona.
Creemos en que el mercado −un mercado abierto a la competencia y sin controles de precios− es la forma más eficaz o menos imperfecta de realizar las transacciones económicas.
Creemos en la supremacía de una sociedad civil formada por ciudadanos, no por súbditos, que voluntaria y libremente segrega cierto tipo de Estado para su disfrute y beneficio, y no al revés.
Creemos en la democracia representativa como método para la toma de decisiones colectivas, siempre y cuando se respeten los derechos de las minorías.
Creemos en que el gobierno −mientras menos, mejor−, siempre compuesto por servidores públicos, totalmente obediente a las leyes, debe estar sujeto a la inspección constante de los ciudadanos.
Carlos Alberto Montaner9. “Los responsables de estos tres pueblos se han reunido ayer en Berlín”.
Las acciones ya concluidas, pero realizadas en una unidad de tiempo que todavía dura, como “hoy”, “esta semana”, “este mes”, “este año”, “este siglo”, se expresan con verbos en pretériro perfecto: “Hoy ha llovido mucho”, “esta semana ha hecho mucho frío”, ·”Este mes hemos tenido heladas muy grandes”, “Este año hemos viajado mucho”, “En este siglo ha habido ya varias guerras”.
Si las acciones se realizaron en unidades de tiempo ya concluidas, como “ayer”, “la semana pasada”, “el mes pasdo”, “el año 2003”, “el siglo XX”, etc., los verbos que las expresan deben ir en pretérito indefinido: “Ayer llovió mucho”, “El mes pasado hubo grandes heladas”, “En el siglo XX hubo dos grandes guerras”. Por consiguiente, la expresión correcta en el texto citado sería: “Los responsables… se reunieron ayer en Berlín”.
Las tonterías de Valentín García Yebra en un artículo de 2004 que no tiene desperdicio de las tonterías que contiene.