CaosOrdenadoRelativo

Emilio Quintana
Jul 03
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9. “Los responsables de estos tres pueblos se han reunido ayer en Berlín”.

Las acciones ya concluidas, pero realizadas en una unidad de tiempo que todavía dura, como “hoy”, “esta semana”, “este mes”, “este año”, “este siglo”, se expresan con verbos en pretériro perfecto: “Hoy ha llovido mucho”, “esta semana ha hecho mucho frío”, ·”Este mes hemos tenido heladas muy grandes”, “Este año hemos viajado mucho”, “En este siglo ha habido ya varias guerras”.

Si las acciones se realizaron en unidades de tiempo ya concluidas, como “ayer”, “la semana pasada”, “el mes pasdo”, “el año 2003”, “el siglo XX”, etc., los verbos que las expresan deben ir en pretérito indefinido: “Ayer llovió mucho”, “El mes pasado hubo grandes heladas”, “En el siglo XX hubo dos grandes guerras”. Por consiguiente, la expresión correcta en el texto citado sería: “Los responsables… se reunieron ayer en Berlín”.

— Las tonterías de Valentín García Yebra en un artículo de 2004 que no tiene desperdicio de las tonterías que contiene.
Jun 28
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Why free web services aren’t really free

There are many reasons to love emerging technologies - ease of use, features, ability to connect with family/friends. But for most people “free” is a prominent reason. Unfortunately, it’s not the right kind of free. The idealism of early 2000 around open source and free software has given way (within education) to “wow, cool tool” syndrome of today. Mark Pilgrim posted on this in 2005 in Freedom 0 where he discusses the dangers of “free enough”. I don’t mind paying for software, even content, when I actually own it, rather than rent it under the terms provided by a software user’s license.

http://www.elearnspace.org/blog/2009/06/25/why-free-web-services-arent-really-free/

Jun 02
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Festival Elecciones al Parlamento Europeo.Canción ganadora
May 23
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May 18
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El trabajo que se mantiene impregnado de juego es arte
— John Dewey
Apr 22
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Apr 12
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Pusieron la proa al pesimismo del periodo de entreguerras y de la Guerra Fría. Confiaron en la libertad y en la sociedad abierta, y mantuvieron una verticalidad moral que les hizo seguir siendo fieles a ellos mismos, quizá porque, como explica con gran lucidez Ralf Dahrendorf: «El fascismo y el comunismo fueron tentaciones que incitaban a renunciar a la libertad», y los miembros de la Societas Erasmiana no quisieron hacerlo porque no estaban dispuestos a dejar de ser hombres que querían seguir conduciendo sus propias vidas. Esta actitud de resistencia frente al totalitarismo es lo que refuerza el valor de su testimonio moral. Una resistencia que trazó una frontera decisionista que impidió que cedieran a la presión de acero que propician los absolutos políticos, económicos y religiosos frente a los que rebelaron. En este sentido, no hay que olvidar que el liberalismo surgió para desterrar la crueldad y el miedo; miedo que, por otra parte, ha sido siempre el soporte de todos y cada uno de los diferentes rostros que ha ofrecido la tiranía a lo largo de la historia. Por eso, Judith N. Shklar definió al liberalismo en su ensayo Vicios ordinarios como una respuesta ética frente al mal y el terror.
Mar 21
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Mar 18
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Mar 10
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